Skip to main content
Enfermera QuirófanoNoticias

Evidencias sobre el Lavado de Manos Quirúrgico.

Por 5 abril, 2022abril 26th, 20224 Comentarios

Lavado de Manos Quirúrgico en Quirófano

Las normas de disciplina quirúrgica y asepsia son de obligado cumplimiento por parte de los miembros que integran el equipo quirúrgico y muy necesarias a la hora de conseguir una adecuada prevención de las infecciones de sitio quirúrgico. Como enfermeras de quirófano debemos de conocerlas, actualizarnos e implementarlas en nuestra práctica diaria.

Las infecciones de sitio quirúrgico según los datos publicados por el Estudio de Prevalencia de Infecciones Nosocomiales en España (EPINE), representan un 20.86% de las mismas, ocupando en el ranking el segundo puesto (1). Existen diversos factores que favorecen su aparición, entre los que se encuentran el estado del paciente, los procedimientos médicos y las condiciones donde se realiza la atención o acto quirúrgico (2).

En el post de hoy quiero hablaros sobre las evidencias que existen respecto al lavado de manos quirúrgico, medida fundamental y principal para evitar que a través de nuestras manos originemos una infección no deseada en el paciente.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la higiene de manos es la medida más importante para evitar la transmisión de gérmenes perjudiciales y evitar las infecciones asociadas a la atención sanitaria, debido a que éstas son el principal método de transmisión de gérmenes durante la asistencia sanitaria (3).

El lavado de manos quirúrgico tiene como objetivo disminuir la cantidad de bacterias de la flora transitoria y residente de nuestras manos y antebrazos. Para llevarlo a cabo se hace necesaria la elección de un antiséptico adecuado y la realización de una técnica de lavado correcta. De esta forma conseguiremos reducir la proliferación de microorganismos dentro del ambiente húmedo que se origina en los guantes, especialmente durante las cirugías largas.

Tradicionalmente el personal del bloque quirúrgico ha realizado su lavado de manos empleando cepillos quirúrgicos y soluciones antisépticas a base de povidona yodada, sin embargo muchos son los estudios que avalan el uso de antisépticos a base de alcohol y la no utilización de cepillos, como ya lo hizo la OMS en el año 2009, cuando publicó su Guía sobre la Higiene de Manos en la Atención de la Salud (4).

ELECCIÓN DE ANTISÉPTICOS.

Los antisépticos se definen como «sustancias químicas que aplicados de forma tópica sobre la piel intacta, las mucosas o las heridas, reducen (o eliminan por completo) la población de microorganismos vivos en dichos tejidos» (5).

Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) definen las propiedades que deben de tener éstas sustancias para ser elegidas:

  • Actuación rápida.
  • Persistente (efecto durante varias horas).
  • Acumulativo (la exposición repetida inhibe el crecimiento bacteriano durante varios días).
  • Tener un amplio espectro de actividad.
  • Seguro de usar (6).

Existen numerosas investigaciones que realizan una comparación entre los diferentes tipos de antisépticos a utilizar, comparando principalmente la povidona yodada, soluciones a base de alcohol y la clorhexidina. Las evidencias actuales recomiendan el uso de soluciones alcohólicas donde destaca el propanol-1 al 60% y la efectividad del uso de gluconato de clorhexidina por encima de las soluciones a base de yodo. Algunos estudios sugieren productos que combinen ambas sustancias como puede ser Avagard® (gluconato de clorhexidina al 1% más alcohol etílico al 61%) para obtener un mejor efecto en la reducción de unidades formadoras de colonias; el mismo proporciona el efecto inmediato del alcohol con el efecto antimicrobiano un poco más duradero del gluconato de clorhexidina. Por su parte la OMS sólo menciona la higiene con jabón o solución a base de alcohol (7).

TÉCNICA DE LAVADO. 

La realización de una técnica de lavado correcta va a garantizar que nuestras manos queden lo más desinfectadas posibles antes de entrar en contacto con el paciente. En ocasiones, los ritmos y las cargas de trabajo dentro de un quirófano van a ser elevadas, aún así, este hecho no puede provocar que dejemos de dedicar el tiempo necesario y correcto para llevar a cabo una técnica adecuada. Tenemos que tener siempre muy presente que a través de nuestro lavado de manos quirúrgico, estamos empezando a cuidar al paciente quirúrgico.

USO DE JOYAS Y ESMALTE DE UÑAS.

Las diferentes guías publicadas acerca de la antisepsia de manos quirúrgica, también hacen referencia a otro aspecto a tener en cuenta como es el cuidado de las uñas/manos por parte del personal sanitario, uso esmalte de uñas y joyas.

La Asociación de Enfermeras de Centros Quirúrgicos de los Estados Unidos (AORN) en su guía de implementación sobre la higiene de manos, recomienda mantener las manos libres de anillos, pulseras y relojes, así como mantener las uñas cortas con la finalidad de no acumular microorganismos y reducir la posibilidad de perforaciones en los guantes. Del mismo modo, recomienda la hidratación de las manos y evitar el uso de agua caliente para no provocar daño tisular (8). También van a seguir esta recomendación, OMS, ACORN (Colegio Australiano de Enfermeras de Quirófano) y AfPP (Asociación para la Práctica Perioperatoria).

En la actualidad el uso de esmalte permanentes y/o semipermanentes se encuentra cada vez más extendido entre la población general y también entre el personal sanitario, lo que origina debate y controversia en el ambiente quirúrgico acerca de su uso. Existen diferentes estudios que han tratado de conocer si su uso puede provocar un aumento de las infecciones de sitio quirúrgico, como la revisión publicada por la Cochrane en el año 2014, en la cual se pone de manifiesto que no existen estudios de calidad que puedan avalar su recomendación o no (9). Posteriormente en el año 2020, podemos encontrar un estudio acerca del «Impacto del uso de anillos y uñas esmaltadas en la calidad de la higiene de manos en el personal de salud», donde sus autores concluyen que «no está probada su inocuidad, por lo que cualquier conducta que pueda disminuir la efectividad de la higiene de manos debería evitarse, más aún cuando son prácticas sencillas de instaurar».

REALIZACIÓN DE LA TÉCNICA. 

Podemos encontrar dos términos que hacen referencia a la realización de la técnica: lavado quirúrgico de manos tradicional (con agua y antiséptico) y frotamiento quirúrgico (realizado con antiséptico a base de alcohol). En la realización de la antisepsia de manos quirúrgica se va a realizar una combinación de ambas.

Como enfermeras de quirófano, es nuestra responsabilidad conocer y llevar a cabo una técnica adecuada, así como tratar de que las nuevas compañeras que se incorporen a nuestras unidades de trabajo la conozcan y de esta forma reduzcamos la variabilidad en la práctica asistencial e implementemos medidas adecuadas.

Conocer si la efectividad del lavado de manos quirúrgico es mayor que la del frotamiento quirúrgico, también ha sido tema de estudio y recomendación por parte de las diferentes organizaciones. Una revisión sistemática publicada en el año 2020, pone de manifiesto que ambas tienen una eficacia similar y se recomienda el frotamiento quirúrgico como una alternativa rentable para el manejo de las infecciones del sitio quirúrgico, por su facilidad de aplicación, menor irritación dérmica y menor consumo de tiempo (11).

La OMS en el año 2018 publica las Directrices Globales para la Prevención de la Infección del Sitio Quirúrgico (2ª Edición) (12) , donde recomienda:

  • Mantener las uñas cortas, no usar uñas postizas o uñas de pulimento y quitarse las joyas antes de realizar la preparación quirúrgica.
  • Si las manos están visiblemente sucias, las pautas recomiendan lavarse las manos y quitar los desechos de debajo uñas usando un limpiador de uñas (no cepillos), preferiblemente bajo agua corriente (los fregaderos deben estar diseñados para reducir el riesgo de salpicaduras y no mojar el uniforme).

  • La antisepsia de las manos se debe realizar utilizando (pero no combinados) un jabón antimicrobiano adecuado o antiséptico a base de alcohol, preferiblemente con un producto que garantice su actividad, antes de ponerse guantes estériles.

  • Manos y antebrazos deben lavarse con jabón antimicrobiano durante el tiempo recomendado por el fabricante, normalmente de 2 a 5 minutos. 

  • Si la calidad del agua no está asegurada en el quirófano, realizar la antisepsia manual quirúrgica mediante antiséptico a base de alcohol es recomendado.

  • Una cantidad suficiente de antiséptico a base de alcohol debe ser aplicado en la totalidad de  manos y antebrazos secos, durante el tiempo recomendado por el fabricante, típicamente 1.5 minutos.

  • Dejar secar manos y antebrazos antes de ponerse los guantes estériles.

 

A modo de resumen os dejo este VIDEO The Johns Hopkins Hospital, me ha parecido un material muy didáctico y fácil de comprender.

Espero que te haya gustado el post y espero tus aportaciones para seguir creciendo.

Y a tener siempre presente

«Cuidar como nos gustaría que nos cuidaran

y si es con una sonrisa mejor».

 

Bibliografía:

 

Join the discussion 4 Comentarios

Deja un comentario a Judith del Carmen Mendez Ruiz Cancel Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.