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Protección Radiológica en Quirófano. Recomendaciones guías AORN y EORNA.

By 5 febrero, 2026No Comments

PROTECCIÓN RADIOLÓGICA EN QUIRÓFANO

El uso de rayos X en quirófano mediante fluoroscopia (equipos como C-Arm o arcos en C) es una práctica más que extendida y habitual, ya que permite la visualización en tiempo real de imágenes intraoperatorias de alta resolución durante procedimientos intervencionistas, que ayudan a mejorar la precisión durante la intervención quirúrgica, sin interrumpir el procedimiento y reduciendo incisiones mayores.

Las indicaciones principales de uso en cirugía pueden ir destinadas a:

Traumatología y ortopedia: Verificar la posición de fracturas, placas, tornillos, prótesis, calvos en cirugías de extremidades, columna…Mejora los resultados postquirúrgicos al confirmar alineación inmediata y ayuda a reducir las complicaciones postquirúrgicas en un 30-50%.

Cirugía vascular y cardíaca: Guiar catéteres, angioplastias, colocación de stents, embolizaciones o marcapasos; visualiza el flujo sanguíneo y obstrucciones coronarias en tiempo real.

Procedimientos mínimamente invasivos: Biopsias guiadas, drenajes de abscesos, bloqueos nerviosos para dolor crónico, infiltraciones articulares o colocación de catéteres centrales.

Como enfermeras de quirófano es necesario que tengamos la formación necesaria y conozcamos los riesgos y medidas de seguridad que debemos adoptar durante su uso en el quirófano, minimizando los riesgos para la salud.

Es normal que cuando escuchamos hablar de radiaciones nos podamos hacer preguntas como ¿es seguro estar en un quirófano dónde dan Rx? ¿estaré recibiendo mucha dosis? Debemos tener presente que existen normativas tanto a nivel nacional, europeo como internacional, que regulan la exposición de los profesionales sanitarios. Estas normativas buscan que podamos recibir radiaciones dentro de unos márgenes seguros.

La Guía EORNA Best Practice for Perioperative Care Edition 2023 y la Guía AORN Guideline in Focus: Radiation Safety 2025, son claras y establecen las medidas para garantizar la seguridad radiológica de los profesionales sanitarios en el quirófano, basándose en el principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable) tan bajo como sea razonablemente posible. Este principio fundamental de protección radiológica fue establecido por la ICRP (Comision Internacional de Protección Radiológica) desde 1977 y adoptado en multitud de leyes y recomendaciones sobre protección radiológica.

A la hora de interpretar el término ALARA no debemos llegar a mal interpretaciones, ya que no se trata de disminuir la dosis absorbida, sino de optimizar la misma. La optimización vendrá de una evaluación entre la dosis y los recursos disponibles para la protección. La mejor opción no va a ser la que lleve a una menor dosis, pero si será la más optimizada.

RECOMENDACIONES GUÍA EORNA SOBRE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA. EORNA Best Practice for Perioperative Care Edition 2023.

La guía destaca tres medidas generales para reducir el impacto de la radiación ionizante:

Tiempo: Minimizar la duración de la exposición reduce directamente la dosis.

Distancia: Duplicar la distancia entre el cuerpo y la fuente de radiación divide la exposición por un factor de cuatro.

Blindaje: El uso de materiales absorbentes como el plomo es una forma eficaz de reducir la exposición.

LÍMITES DE DOSIS Y VIGILANCIA.

La Directiva 2013/59/ Euratom establece límites específicos de dosis anuales para los trabajadores expuestos, medidos en Sieverts (Sv) o MiliSieverts (mSv).

– Límite de dosis efectiva: 20 mSv en un solo año. En circunstancias especiales: hasta 50 mSv en un solo año (la dosis media anual durante cinco años consecutivos no debe superar los 20 mSv). 

– Límite para el cristalino: 20 mSv en un año o 100 mSv en cinco años consecutivos (la dosis media anual durante cinco años consecutivos no debe superar los 50 mSv).

– Límite para la piel y las extremidades: 500 mSv al año.

– Límite para un feto: 1 mSv (preferiblemente cero).

– Límite para estudiantes entre 16 y 18 años: 6 mSv al año.

Se requiere el uso de dosímetros a nivel de la cintura o el tronco, debajo del equipo de protección, para registrar la dosis acumulada.

MEDIDAS DE PROTECCIÓN PERIOPERATORIA.

La seguridad y protección tanto del paciente como del equipo quirúrgico, va a depender de la concienciación y responsabilidad compartida de todos los profesionales implicados. 

Protección del paciente: Se deben usar protectores de plomo en órganos críticos como mamas, gónadas, pulmones y tiroides antes de colocar  el campo estéril.

Equipo de protección individual: El personal debe contar con delantales de plomo (preferiblemente envolventes), collares tiroideos y gafas plomadas. En función del tipo de intervenciones y exposición, también serán necesarios guantes plomados y gafas.

Gestión de los equipos: Las prendas protectoras deben estar identificadas con un código único, inspeccionarse visualmente con frecuencia y comprobar de forma anual, que no tienen roturas. Los petos de plomo deben colgarse en percheros adecuados, nunca doblarse ni dejarse en el suelo, ya que el plomo es propenso a agrietarse si se dobla, lo que reduce drásticamente su capacidad de protección. Es responsabilidad del usuario limpiarlo después de su uso y asegurarse de que se guarde de manera apropiada. Los equipos deben ser tratados con cuidado para evitar daños que comprometan la seguridad del personal y los pacientes.

PROTOCOLOS EN EL ENTORNO QUIRÚRGICO.

Radiación dispersa: Los profesionales sanitarios debemos ser consciente de dónde situarnos con respecto al «arco en C»; es preferible estar en el lado del detector de imágenes o intensificador y lo más lejos posible de la fuente, ya que la radiación dispersa es más intensa en el lado del tubo de rayos X.

Señalización y Comunicación: El quirófano debe tener avisos o señales eléctricas externas que restrinjan la entrada de personal no protegido durante el uso de rayos X. Además, la persona encargada debe alertar siempre al equipo cuando los rayos X se estén usando.

PROTECCIÓN EN EL EMBARAZO Y LACTANCIA.

La guía enfatiza la importancia de una declaración temprana del embarazo. Una vez comunicado, la organización sanitaria tiene la responsabilidad de trasladar a la trabajadora a un lugar donde no haya exposición continua o asegurar que las medidas de protección sean lo más seguras posibles ante exposiciones intermitentes. Las condiciones de trabajo de la mujer embarazada serán aquellas que garanticen que la dosis equivalente al feto, sea tan baja como sea razonablemente posible, de forma que dicha dosis no exceda de 1 mSv, al menos desde la comunicación de su estado hasta el final del embarazo.

A las trabajadoras que se encuentren en periodo de lactancia, no se le asignarán trabajos que supongan un riesgo significativo de incorporación de radionucleidos o de contaminación radiactiva.

RESPONSABILIDADES Y FORMACIÓN.

La organización sanitaria es la responsable final de la protección radiológica, asegurando que los profesionales estén informados sobre los riesgos para la salud y los planes de respuesta ante emergencias. Todo el personal debe recibir formación sobre los riesgos y medidas de seguridad durante el uso de rayos X a la hora de incorporarse al trabajo y posteriormente. Todos los equipos de rayos X tendrán que estar sometidos a un mantenimiento regular.

¿ CÓMO MINIMIZAR LA EXPOSICIÓN A LA DISPERSIÓN DE LA RADIACIÓN EN QUIRÓFANO?

Para minimizar la exposición a la radiación de dispersión en quirófano es necesario combinar de forma adecuada,  tiempo‑distancia‑protección, posicionamiento correcto respecto al arco y buen uso de la fluoroscopia. La guía de AORN sobre seguridad frente a radiaciones en quirófano establece sus recomendaciones en torno al de  principio ALARA. Los puntos principales son:

Principio ALARA aplicado al quirófano.

Los procedimientos con radiación deben de ser planificados, de forma que el tiempo de exposición, el número de disparos y la fluoroscopia continua se reduzcan al mínimo imprescindible.

La fuente principal de exposición de los profesionales sanitarios es la radiación dispersa procedente del paciente, por lo que todas las medidas deben buscar reducir esa dispersión.

Tiempo, distancia y protección(eje central de AORN).

  • Tiempo: Se recomienda usar fluoroscopia pulsada, minimizar la duración de la escopia y evitar “apoyarse” en la imagen fluoroscópica cuando la memoria visual o una imagen estática son suficientes.
  • Distancia: Aconseja que los profesionales se retiren unos pasos cuando se irradia, y que quienes no sean esenciales salgan o se coloquen detrás de protección durante los disparos.
  • Protección: Exige delantales plomados, protectores tiroideos y, cuando corresponda, gafas plomadas y biombos móviles, como parte estándar del equipamiento de la sala para cualquier procedimiento con rayos X.

Diseño del quirófano y posicionamiento del equipo.

  • Siempre que sea posible, el tubo de rayos X se coloque por debajo de la mesa y el receptor de imagen cerca del paciente, porque así se dirige la dispersión lejos de la zona de cabeza y tronco de los profesionales.
  • Los profesionales debe situarse preferentemente en el lado del intensificador de imagen y evitar el lado del tubo, donde la dispersión es mayor.

Formación, competencias y cultura de seguridad.

  • Todos los profesionales expuestos (incluida la enfermería de quirófano) deben recibir formación específica y periódica en protección radiológica, manejo del equipo y lectura de dosímetros.
  • Insiste en integrar la radioprotección en los checklists de seguridad quirúrgica (tipo “time out”), verificando antes de irradiar que todo el personal tiene EPI adecuados y conoce su posición segura.

Monitorización de dosis y responsabilidades.

  • AORN recalca la importancia del uso correcto de dosímetros personales, su revisión regular y la investigación de cualquier lectura elevada para corregir prácticas inseguras.
  • Define responsabilidades compartidas: el hospital debe proporcionar equipos y formación, y cada profesional debe cumplir las medidas de protección y participar activamente en la mejora de la seguridad radiológica.

EFECTOS SOBRE LA SALUD DE LOS PROFESIONALES SANITARIOS POR LAS RADIACIONES.

El uso de rayos X en quirófano puede producir efectos a corto y a largo plazo sobre la salud de los profesionales sanitarios, especialmente si no se aplican bien las medidas de protección.

Efectos a corto plazo (dosis relativamente altas en poco tiempo).

  • Eritema y lesiones cutáneas localizadas (en manos, piel expuesta) en casos de exposiciones altas o repetidas muy cerca del haz.

  • Síndrome de radiación aguda (náuseas, vómitos, malestar general, alteraciones hematológicas) solo en exposiciones muy superiores a las habituales en quirófano, normalmente por accidentes graves.

Efectos a largo plazo (acumulación de dosis)

  • Aumento del riesgo de tumores malignos sólidos y hematológicos (cáncer de tiroides, cerebro, piel, leucemias, etc.) por la exposición acumulada a lo largo de los años.

  • Cataratas y otras opacidades del cristalino, especialmente en personal que trabaja cerca del campo (trauma, columna, hemodinámica) sin protección ocular adecuada.

  • Esterilidad o infertilidad cuando se reciben dosis significativas en gónadas, y riesgo reproductivo si hay embarazo sin medidas estrictas de protección.

Otros órganos y sistemas afectados.

  • Alteraciones tiroideas (hipotiroidismo, aumento del riesgo de cáncer de tiroides) si no se usa protección tiroidea de forma sistemática.

  • Cambios vasculares y envejecimiento precoz a nivel vascular (aterosclerosis acelerada) descritos como efecto de la exposición crónica.

  • Posibles efectos sobre el sistema nervioso central (cambios epigenéticos, daño neurovascular y neurodegenerativo) en exposiciones prolongadas, sobre todo descritos en profesionales muy expuestos.

Efectos indirectos por la protección.

  • Problemas musculoesqueléticos (dolor lumbar, cervical, sobrecarga articular) por el uso prolongado de delantales plomados pesados durante años.

Con una buena cultura de radioprotección (ALARA, EPI plomados, dosimetría, tiempo‑distancia‑protección) es posible trabajar toda nuestra vida profesional con radiación, sin que desarrollemos ninguno de los efectos descritos.

Espero que te haya gustado el post y que me hagas llegar tus aportaciones para seguir creciendo.

Y a tener siempre presente:

«Cuidar como nos gustaría que nos cuidaran y si es con una sonrisa mejor».

Bibliografía:

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